Guía de compra: power bank “de verdad” para bus interprovincial (mAh, W, USB-C PD y reglas de viaje)

Guía de compra: power bank “de verdad” para bus interprovincial (mAh, W, USB-C PD y reglas de viaje)

En la Panamericana, ese tramo donde el bus se siente “suave” y de pronto empieza a vibrar, Ana intenta dormir, pero el celular la traiciona: 9% de batería. Va camino a Ica por chamba, y todo está en el teléfono: el QR del hotel, el número del cliente, el mapa, la música para no aburrirse. El bus “sí tiene USB”, le dijeron. Y sí… tiene, pero carga tan lento que parece decorativo.

Ana saca su power bank. Uno antiguo, grandazo, de 20,000 mAh (según la caja), pero que ya no rinde. Conecta el cable, y el celular muestra “cargando”… pero en una hora subió 4%. Ella sabe lo que viene: llegar a destino, buscar taxi, y rezar para que el celular no muera en el peor momento.

En Lima, esa misma semana, su primo se va de viaje en avión y le dice: “Oye, ¿puedo llevar power bank en bodega?” Y ahí aparece otra confusión típica: batería portátil, Wh, mAh, límites. En redes, unos dicen “sí”, otros “no”, y cada aerolínea parece tener su propio manual.

La verdad simple: un power bank bueno no se elige solo por mAh. Se elige por potencia de salida (watts), por USB-C PD, por seguridad, y por reglas de transporte. Si viajas en bus interprovincial, te importa que cargue rápido y aguante. Si viajas en avión, te importa no tener problemas en el control y, sobre todo, hacerlo seguro.

Te dejo una guía para comprar “uno que sí cumpla”, sin humo y sin inventos.

Un power bank bueno no se elige por mAh: se elige por watts, USB-C PD y seguridad. Esta guía te ayuda a comprar uno que rinda en bus y no te complique en avión.

Tendencia / producto:

Hoy el estándar práctico es: power bank con USB-C PD (para carga rápida) y, si puedes, con carga bidireccional (que también se recargue por USB-C). El mercado se está ordenando también por seguridad: las autoridades recomiendan que power banks vayan en cabina, no en equipaje facturado, por riesgo de incidentes con baterías de litio.

A nivel de reglas, IATA (referencia global de guía) resume límites comunes:

  • Hasta 100 Wh: generalmente permitido en cabina.
  • 100–160 Wh: puede permitirse con aprobación de la aerolínea.

Comparativa de modelos / ejemplos (por tamaño y potencia, no por marca):

Opción A: 10,000 mAh con PD (el “bolsillo pro”)

  • Ideal si: movilidad diaria + viajes cortos.
  • Busca: USB-C PD 18–30W (mínimo decente para teléfono).
  • Ventaja: ligero, rápido, práctico.

Opción B: 20,000 mAh con PD (el “bus interprovincial”)

  • Ideal si: bus + día completo fuera.
  • Busca: USB-C PD 30–45W si quieres rapidez real.
  • Ventaja: 2–3 cargas de celular (depende del equipo) y buen margen.

Opción C: Power bank “para laptop” (cuando sí lo necesitas)

  • Ideal si: cargas laptop por USB-C.
  • Busca: USB-C PD 65W (o más si tu laptop lo requiere).
  • Ojo: suelen ser más grandes; revisa Wh para avión.

Consejo: si tu meta es laptop, no compres a ciegas. Muchos power banks enormes de “mAh” no dan watts suficientes.

Criterios claros (lo que manda):

  1. mAh vs Wh (no te dejes marear)

  • mAh sirve para comparar dentro de la misma clase de voltaje, pero en power banks se usa para marketing.
  • Wh (watt-hour) es lo que miran aerolíneas/reglas.
    Regla rápida: si el power bank indica Wh en la etiqueta, mejor. Si no, muchas marcas lo incluyen en ficha técnica.
  1. Watts de salida (W)

  • Para celular “bien”: 18–30W.
  • Para carga rápida más seria: 30–45W.
  • Para laptop por USB-C: 45–65W (depende de tu laptop).
  1. USB-C PD
    Sin PD, muchos power banks se quedan en carga lenta. Con PD, negocia potencia de forma estándar.

  2. Puertos y reparto
    Si tiene 2 salidas y cargas dos cosas, algunos bajan potencia. Si tú siempre cargas celular + audífonos, no pasa nada; si celular + tablet, ahí sí importa.

  3. Seguridad

  • Evita power banks “demasiado baratos” sin marca clara o sin especificaciones serias.
  • Busca protección contra sobrecarga/cortocircuito.

Consejos prácticos:

  • Para bus: prioriza 20,000 mAh + PD 30W o más (según tu uso).
  • Lleva cable corto bueno (menos enredo en asiento).
  • No dejes el power bank suelto en el piso del bus (golpes = vida útil baja).

Checklist de compra

  • ¿Tiene USB-C PD? (sí/no)
  • ¿Cuántos watts entrega por USB-C? (18/30/45/65)
  • ¿Tiene indicador de carga (luces o pantalla)?
  • ¿Tiene Wh indicado (si viajas en avión)?
  • ¿Cargas 1 o 2 equipos a la vez?

Casos de uso en Perú:

  • Bus Lima–Ica / Lima–Huancayo / Lima–Trujillo: 20,000 mAh PD para llegar con batería a destino.
  • Universidad + trabajo: 10,000 mAh PD para “salvar el día”.
  • Viaje mixto (bus + avión): revisa Wh y lleva siempre en cabina.

Reglas de viaje (sin drama):

  • FAA indica que power banks (portable rechargers) y baterías de litio de repuesto están prohibidos en equipaje facturado; deben ir en cabina.
  • IATA recomienda el marco típico: hasta 100Wh ok; 100–160Wh con aprobación.
    Y como cada aerolínea puede tener ajustes, siempre conviene revisar antes del vuelo.

Futuro / visión de mercado (12–18 meses):

Verás más power banks con:

  • mejor USB-C (más watts),
  • mejores celdas y control térmico,
  • y más enfoque en cumplimiento de reglas y etiquetado claro.
    Para tienda: se vende mejor cuando se arma como kit: power bank + cable correcto + cargador compacto (porque también hay que recargar el power bank).
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